Carbonatación


La carbonatación es un proceso lento que ocurre en el hormigón, donde la cal apagada (hidróxido cálcico) del cemento reacciona con el dióxido de carbono del aire formando carbonato cálcico. Esta reacción se produce necesariamente en un medio acuoso o en donde se den unas circunstancias de alta humedad ambiental, ya que el dióxido de carbono reacciona con el agua formando ácido carbonico, y éste reaccionará con la cal apagada, obteniendo como resultado carbonato de calcio y agua. Y como la carbonatación provoca una bajada de pH, es decir un ácido, esto lleva a la corrosión de las armaduras de acero y a dañar las construcciones.

Via: Wikipedia [Carbonatación]

Efectos de la CarbonataciónEn la figura se puede observar como se produce el proceso de la carbonatación del hormigón, siguiendo los siguientes pasos:

  1. La humedad penetra por los poros y grietas capilares.
  2. Se inicia la corrosión y formación de óxidos.
  3. La formación de óxidos voluminosos produce tensiones expansivas.
  4. La presión interna produce desprendimientos de hormigón carbonatado y las armaduras de acero quedan expuestas al aire acelerando el proceso de corrosión.

Oxidación


Las elementos de hormigón armado a la intemperie, balcones, cornisas, son los lugares donde con mas frecuencia aparecen daños debidos al desprendimiento del hormigón, que tienen su origen, la mayoría de las veces, en la corrosión de sus armaduras. Estas patologías se manifiestan primero mediante el desprendimiento del hormigón de una forma puntual o longitudinal, dejando las armaduras próximas a la superficie, sin protección, por lo que con el tiempo quedan recubiertas por una película de oxido que se manifiesta mediante la aparición de manchas en la zona afectada.

Via: ASEFA [Patologías de la Construcción]

Aluminosis


Se denomina aluminosis a una patología del hormigón que se manifestó especialmente en las viguetas de los forjados de los edificios por la cual el hormigón utilizado pierde sus propiedades haciéndose menos resistente y más poroso, poniendo así en peligro la estabilidad del edificio.

Esta patología se debe al cemento aluminoso (CAC-R) empleado en la fabricación de algunas viguetas, ya que fraguaba más rápidamente que los cementos tradicionales, reduciendo el tiempo de almacenaje en fábrica. Este cemento lleva una alta concentración de alúmina, lo que le provoca cambios químicos ante determinados agentes, alterando sus propiedades. A altas temperaturas y humedades altas la estructura de este cemento pasa de hexagonal a cúbica, esta última más densa. Esto hace que las partículas de cemento ocupen menos y por tanto la estructura global adquiera una mayor porosidad, con lo que pierde resistencia mecánica.

Los agentes que actúan son atmosféricos, de modo que el problema se circunscribió a los edificios de ciertas localidades en los que estaban presentes en el aire, como los de clima marítimo o de clima continental con industrias emisoras de gases que los contienen. En cualquier otro sitio la vigueta funciona perfectamente.

Via: Wikipedia [Aluminois]


La aluminosis es una “enfermedad” del hormigón hecho con cemento aluminoso, en especial con el fabricado por CEMENTOS MOLINS, S.A. de Barcelona.

Utilizado entre 1950 a 1977, en que se prohibió, se sabe hoy que tiene un proceso de descomposición acelerado que pone en riesgo la resistencia de las vigas. Ocurren dos factores, la conversión un proceso químico con pérdida de volumen, creando un hormigón poroso, con o disminución de su resistencia y facilitando que la humedad se introduzca en el interior de las vigas, y la carbonatación, al reaccionar el CO2 con los silicatos alumínicos, modifica su resistencia, y sobre todo el PH del cemento, reduciendo la protección alcalina de la armadura metálica, acelerando la corrosión, en especial en presencia de cloruros llegados con la humedad de la costa, o con el agua del fraguado si el agua de fraguado era abundante en cloruros, como ocurre en los freáticos cercanos al mar.

El riesgo a la aluminosis aumenta con la humedad, ambiental, como la de las zonas costeras, como accidental, como la que ocurre en las “zonas húmedas” de las viviendas, cocinas y cuartos de baño, donde pequeñas fugas de agua facilitan la corrosión de las viguetas de los solados.

A causa de la aluminosis el cemento pierde resistencia, habiéndose llegando en casos extremos, (afortunadamente raros), al hundimiento súbito del edificio, como el ocurrido en Noviembre de 1990, en la calle Cadí,33 de Barcelona, donde murió sepultada una persona. La aparición de grietas alarma y avisa con el suficiente tiempo, para dar lugar a acciones de refuerzo antes de su destrucción, por lo que la aluminosis, es más un grave problema económico, que un peligro para la integridad física.

No hay zonas en España libres de este mal, en la zona centro también se ha construido mucho con cemento aluminoso, pero procedente de la compañía SAHE, que con una formulación ligeramente diferente, resulta tener mejor resistencia a la aluminosis. El clima húmedo y salino y el agua del cemento con mayor proporción de cloruros afecta mas a la zona costera La zona más afectada es la comarca de Barcelona, pero se han detectado muchos casos en Valencia y Alicante, y hasta en Canarias hay casos registrados de aluminosis.

Mientras fue legal, se produjo 2.192 t/año de cemento aluminoso, equivalente a 120.000 m3 de hormigón. Con el se pudieron fabricar viguetas para unas 250.000 viviendas de 100 m2, cifra aproximada a las 300.000 viviendas estimadas por el Ministerio de Obras Públicas. El cemento aluminoso se utilizó profusamente para hacer viguetas porque presenta inicialmente más resistencia y rapidez de fraguado que el cemento clásico, lo que permitía desencofrar antes las vigas, algo muy valorado en las fábricas de viguetas en serie, esta ventaja compensaba el mayor coste de este cemento.

Su uso fue legal y permitido por las ordenanzas, pues se desconocían los problemas del envejecimiento prematuro y han pasado mas de diez años, y por tanto, las viviendas están fuera de cualquier plazo de garantía. Ello exime hoy a arquitectos, constructores, promotores y fabricantes de cemento de cualquier responsabilidad legal, como lo confirman las sentencias dictadas sobre el tema. No les queda a los propietarios, más solución que correr con los gastos de diagnostico y corrección de los defectos que se encuentren.

La administración da ayudas hasta un 25% de la obra, en casos puntuales y a título personal a quien demuestre tener recursos económicos limitados, pero no a la comunidad de vecinos en su conjunto, y se resiste a buscar la solución general a un problema que afecta a un inmenso parque de viviendas.

En 1998 el Colegio de Aparejadores de Barcelona realizó un muestro de 20.000 pruebas en el parque de viviendas levantado entre 1950 y 1970. En el 45% la estructura presenta deformaciones o grietas y se recomendó la reparación en un 25 % de los casos, con obras más o menos importantes. Asi mismo más de la mitad de los edificios tienen, al menos parte de las viguetas fabricadas con cemento aluminoso y se detectó la presencia de cloruros en niveles superiores a los máximos autorizados en un 50 % de los casos analizados, lo que obliga a una vigilancia periódica de las viviendas afectadas aunque no presenten defectos actualmente.

Via: Cien ladrillos [Aluminosis el cancer del hormigón]

Directorio de Rehabilitación de edificios